SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)
Entrada al pueblo
Al que quiera celeste, que le cueste.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Al que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.
Al que obra bien, bien le va.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Al que no usa bragas, las costuras le hacen llagas.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Al que no sabe de
vacas, la boñiga lo embiste.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Al que no quiere caldo, tres tazas.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Al que no quiere caldo se le dan dos tazas.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Al que no quiera taza, taza y media.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Al que no le saben, le inventan.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Al que no le guste, que se rasque.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.