Al que quiera celeste, que le cueste. Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria. Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste. Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Al que no quiere caldo se le dan dos tazas. Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío. Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Al que no le guste, que se rasque. Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.