Ahora mismo, moza, si hacemos un repaso a los trescientos sesenta y cinco días pasados, tenemos que concluir que nada o casi nada de las esperanzas con las que los empezamos, han tenido un final feliz, pero seguimos vivos y en la brecha así, que pertrechémonos otra vez con las herramientas que cada uno tengamos como dotación individual, y sigamos adelante. Siempre hacia adelante, volviendo la vista atrás sólo para evitar cometer los yerros anteriores; pero sin olvidar nuestro pasado, porque nuestro ... (ver texto completo)