“PROVERBIOS Y NO SON CHINOS”
"Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba."

"Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón."

"Los árboles más viejos dan los frutos más dulces."

"Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás."

"Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar." ... (ver texto completo)
Agente solo te falta ese de "Suegras y nueras, perros y gatos, dificilmente comparten plato".
Mocita, no sé yo bien por qué será, pero hoy me ha dado la “vená” por hablarte de las culebras.
Son esos seres vivos alargados que se desplazan arrastrándose sobre su barriga porque ya han perdido las patas aunque, hay especies que usan algunas escamas de sus lomo para tal menester. Dicen de ellasque hay más de 2.900 clases y que está claro que deriva de alguna especie de lagartos pero que, los detalles concretos de su origen no está claros. Las hay que matan a sus víctimas antes de comérselas inyectándoles su veneno y, otras, por constricción; verbigracia=estrangulación.

Su piel está recubierta de escamas. Sus párpados están siempre aparentemente cerrados pero, en realidad están tapados por unas escamas transparentes. Se cambian de camisa a medida que crecen y según su conveniencia. Yo he visto muchas de estas camisas entre las matas y por las veredas de los campos del Lalmendral. Se las quitan como quien se despoja de unas medias de Naylón o de estameña cuando ya están seguras de que les ha crecido otra nueva debajo de la vieja. Decían por entonces los mayores, que si veías alguna que no la miraras a los ojos porque te hipnotizaban como a los pardales que osaban acercarse a ellas que disimulaban su presencia colgando de las alcachofas borriqueras que tanto abundaban y supongo que abundan todavía en las cunetas de los caminos.

Tienen de todo, como las personas: esófago, tráqueas, dos o tres clases de pulmones, corazón, hígado, estómago, vesícula biliar, páncreas. Bazo, intestino, riñones y, las machos testículos.

Muchas especies usan veneno para inmovilizar o matar a sus presas. El veneno es una saliva modificada y se inyecta gracias a los colmillos. Los colmillos más especializados (vipéridos) son muy largos y huecos, y actúan como verdaderas agujas hipodérmica que se clavan profundamente e inyectan el veneno. Otros tipos de colmillos, menos especializados, poseen una simple acanaladura en su margen posterior por la cual desciende el veneno (cobras).

Y en fin, hay tantas y con tantos nombres, que especificar todas sus características se alargaría una eternidad y además tú ya conoces algunas porque, por aquí, abundan las que llamamos víboras, algunas de las cuales pueden matar al hombre aunque, generalmente son temidas porque hacen daño.

Salud. ... (ver texto completo)
“PROVERBIOS Y NO SON CHINOS”
"Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba."

"Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón."

"Los árboles más viejos dan los frutos más dulces."

"Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás."

"Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar." ... (ver texto completo)
(Tenga en cuenta que no hay cuña que más apriete que la del mismo palo.
Por favor no haga caso a esos “amigos” que tratan de decir lo contrario, si alguno sobraba no era Vd., sino tal vez ellos.
Amigos como esos no se los deseo ni a mi mayor enemigo)

¿Maniqueismo?
¿Quién dijo eso?
Mas bien amor fraternal
que brotan de unas entrañas
que nunca acunaron maldad.
... (ver texto completo)
Mocita,
soberbia le llaman
a la sobrevaloración del YO,
u sea sé, al yo yo yo yo yo,
luego yo y después, yoyoyoyo.

Tengo entendido,
aunque no me hagas caso
porque hablo de oídas
que, dentro de los capitales
este está muy extendido
y encabeza los casos
que figuran en esa partida
de los que no son veniales
dentro de los generales
y no siempre comprendido.

Normal,
si es sinónimo de orgullo
o lo que es igual,
de vanidad, vaciedad.

Prepotencia,
también le cuadra
cuando a sí misma
se exalta
el vacío y la banalidad.

Pero tú no digas nada,
doctores hay en la iglesia
y ya dejó dicho Dante
que es la idea perversa
la que al purgatorio no va.

Y es que además,
un tal Hieronimus
o Jacobo o Gerónimo,
¿qué más da?,
en redonda mesa
retrató seis más
sin contar, lo postrero,
que es el final,
pero es la envidia
la que tiene representación cabal.

Salud. ... (ver texto completo)
¿Te acuerdas mocita?
Aquello fue al inicio
de la nueva cita
después del estropicio
que causó el parón
que dictó,
otro instructor
hasta que el veredicto
aclaró aquel follón.

¿Te acuerdas?
Instruía una bella zagala
de labios carnosos
en su cara ovalada,
cabellera ondulada
que a sus hombros llegaba,
senos poderosos;
cintura de avispa
(en la cual portaba
algo disimulada
el gran argumento
que disuade al jumento
de consumar la agresión)
y también bien dotada,
de piernas torneadas.

Quien no plantó cara,
dejó correr el agua
hasta encontrar la máscara
que iba de full
y que paseó,
por todas las salas del escalafón;
sumario ficticio
que nadie instruyó
y al cual cerró,
con el escueto argumento
de “lo digo YO”.
Pero no,
--arguyó la uniformada.
Que impertérrita siguió
cumpliendo su misión
de separar grano y paja
y cuando acabó,
se lo dio al de Paz
que no estaba de guardia,
el cual concluyó:
¡Vayan con Dios!,
que no pasa nada.
Hasta nueva ocasión
y a su disposición.

Salud. ... (ver texto completo)
Palabras palabras, bellas palabritas
que emanan venenos que infectan las almas
aunque salgan de labios de lindas boquitas
que se echan piropos revestidas de buenas.

Pero siguen siendo malas,
por muy perfumadas
y por muy extraviadas
que sean las palabras.
... (ver texto completo)
Es Vd. I M P R E S E N T A B L E.
Hasta pronto, Lolita.
Un fuerte abrazo.
Palabras palabras, bellas palabritas
que emanan venenos que infectan las almas
aunque salgan de labios de lindas boquitas
que se echan piropos revestidas de buenas.

Pero siguen siendo malas,
por muy perfumadas
y por muy extraviadas
que sean las palabras.

Yo soy la más bella; decía aquella hada
que aún siendo plebeya
llegó de la mar bella
provocando rencores sólo con palabras.

Palabras bonitas,
bonitas palabras
decía tan sencillita
y las metía dobladas.

Cumplida mi misión
de artista invitada
para la ocasión,
me marcho exaltada.

Pues no en vano YO,
cual linda heroína
muy amable y fina
expulsé al peleón.

Boquitas pintadas capaces de herir
sólo con palabritas
al más recio eremita
y echarlo de aquí.

He ahí su botín,
su dios la acompañe
y siempre la apañe
aunque cambie de “nick”.

Si a tornar se se atreven otra vez las palabritas
puestas en boquitas de lindezas tan bellas
que no necesitan a sus abuelitas,
decapitada, seca y manca, aquí estás tú mocita.

Salud. ... (ver texto completo)
Dicen que la luna tiene amoríos con un calé y que toditas las noches los dos se vienen a ver.
¡Hay que ver!, y yo sin pelos pero sin depilar.

Las vueltas que el mundo da.

¡Quién me lo iba a decir a mi!
Que pensaba ser rey del mambo
y no llego ni a aprendiz.

Con el vuelo corto como la perdiz ... (ver texto completo)
¿FANTA HOY TE DEDICO UNAS FRASES HECHAS A MI MODO DE VER?

¿Puede ser por ventura amado el que a nadie ama?

¿Qué es el arte, sino una manera de ver?

¿Qué es el demonio? Un cordelero que hace muchos miles de redes.

¿Qué es en el fondo actuar, sino mentir? ¿Y qué es actuar bien, sino mentir convenciendo? británico.
... (ver texto completo)
Solo una pregunta y me voy otra vez.
¿Porqué insultas?
Perdona hombre, quería decir otra cosa.
Salud
444
Conocí, allá por finales de los años sesenta “Al Máquina”. En un pueblo cercano a Barcelona, en la Comarca del Baix Llobregat. Le decían así, porque por entonces trabajaba en un cine local de maquinista en la cabina. Ya sabes mocita, colocando los rollos de las películas, empalmando la cinta cuando se rompía y eso...
Pegando la hebra, resultó que éramos paisanos, él, de un pueblo cacereño famoso en la comarca donde está enclavado porque, entre otros muchos hechos notables que allí han pasado ... (ver texto completo)
Solo una pregunta y me voy otra vez.
¿Porqué insultas?
Pero qué repelús. Entré en el antro con la única intención de acabar de emborracharme y, para mi sorpresa, una especie de tonelete con enaguas negras desde los pies a la cabeza, con la cara empolvada de blanco toda pintarrajeada con rayajos simulando cicatrices purulentas y con un gorro cónico como los que les ponían a las tildadas de brujas por La Santa; cuando las llevaban a la candela que había ya preparada en la Plaza Chica para chamuscarlas y librar así a la gente sencilla de unos pecados tan ... (ver texto completo)