UN EPITAFIO COMO ANILLO AL DEDO
Haciendo una visita al
cementerio de nuestro
pueblo, me entretengo en leer los nombres, ver las
fotografías y las imágenes representadas en cada lápida, mientras rezo un padrenuestro por todos los difuntos, especialmente por familiares y
amigos.
Al salir, una frase escrita en una lápida llama poderosamente mi atención: “Tuve hambre y me diste de
comer”. “Tuve sed y me diste de beber”. Sigo leyendo y el nombre de la persona a la que dedican estas frases
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