Esta noche acabas de sacarme de mi letargo invernal, puede ser por el sonido de esa guitarra que bien podría haber sido una melodía del pasado, lo triste es que es real, ¡ojala ¡todo hubiera salido de un programa trasnochado de Iker Jiménez, pues bien lo parece, entre el gato Pachín, Agustín con su bicicleta y sus cajas reutilizables de sable y sardinas, en las que incluso alguna vez, con un poco de suerte, hasta asomaba su cabeza alguna pescadilla pequeña que no se que ruta tomaba, la de mi calle ... (ver texto completo)