¡No! yo me pongo al ladito de mi marido, sin moverme, ni toser, ni fumar, si no se van los bichos y no cazan, pero sabes que tengo buena punteria con las escopetas de balines, me preparó mi marido en el corral de su madre unas tablas con la diana, plaf, plaf, se quedo mi marido inpresionado, qué como tenia tanto pulso, que los tiraba mejor que él, no yo en el campo no tiro no sea que mate a alguien por dios.
Si quieres perdices, tiene qué destriparles, desplumarlas tú, yo en mi
casa no quiero pajarracos ni liebres nada, de nada, ni comerlos, te voy a contar lo qué me pasó, me dio mi suegra huevos se lo habia dado una vecina, y me los dios a mi me los lleve a
Madrid, un dia cogo un par de ellos, y los puses a cocer, me fui a limpiar el baño, ffui a ver los huevos para quitarlos del fuego, a que no sabes lo qué me encontres dos pollos con plumitas, flotando en el cazo, y con el cascarón fuera, yo de qué
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