Éso lo daban las cervezas y el tinto de
verano que se se nos suben a la "cabecha". Si yo soy muy "callao". Por cierto, si te dan pena las
casas derruidas vete a la Zamarrilla y verás que ya no te podrás doblar el tobillo porque ya no hay paredes.
Por nuestros antepasados comunes en esa
casa de tu abuelo, tambien he entrado yo muchas veces y la verdad es que que da pena porque cuando miras las
calles y casas te vienen a la memoria momentos imágenes muy bonitas.
Buenos ya me dirás donde te vas
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