Hace solo 24 horas, venia con la sonrisa muda después de despedir a unos entrañables
amigos, siempre queda un halo de tristeza después de pronunciar –hasta la próxima- y recordar que estos encuentros tienen que ser más frecuentes, pero, cómo pasa el tiempo, un año no es nada, el reencuentro es como si continuaras una conversación del día anterior, cuando llegas tienes la sensación de no haberte movido jamás de la
calle que te vio nacer, porque esto es muy importante, puedes vivir a lo largo de tu
... (ver texto completo)