Una vez de regreso volvemos a la actividad cotidiana de cada día, todavía con el buen sabor de los buenos momentos pasados con familiares y
amigos no hace muchos días.
Para los que estamos a una distancia considerable del
pueblo, nos queda el regusto de lo vivido muy recientemente y la ilusión para volver en el futuro.
Tiempo tendremos de volver a la cruda realidad, y empezar a encabronarnos con el BE, BCE, FMI, etc. y sus gestores, sin olvidarnos (por que no nos van a dejar) de la “prima” esa
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