Esas cuitas, maría romero, las compartimos todas las personas que nos consideramos iguales: cada vez que uno oye, o percibe, o constata, que aún las mujeres deben esforzarse más, prepararse más y mejor, para conseguir los mismo que los hombres en el mundo laboral, por ejemplo, y luego resulta que las estadísticas -pertinazmente- indican que están peor compensadas salarialmente que aquellos, nosotros los hombres de buena voluntad nos debemos sentir mu mal. Igualmente, que haya empresas que cuando ... (ver texto completo)
Gracias, gracias en nombre de todas y de todos. Siempre que haya gente que pensemos así, no estará todo perdido, por más que las instituciones no pongan ningún interés. Siempre he pensado que no es cuestión de leyes sino de mentalidad y sobre todo, de ser buenas personas.