Cuanta miséria Siberia , cuantas fatigas pasamos.
Sólo de pensar en tí se me humedecen los ojos.
Cuantas
noches sin lunas, cuantas mañanas a oscuras
Sólo a la luz del candíl ``agarraita´´ a mí esposo.
Cuanta crudeza en tú
sierra y que solana en la hera
Sólo tú nombre dá grima, por eso te llamas Siberia.
Cuanta gente que te halaga cuando cruza
Puerto Peña
Sólo los más valientes se quedarón por tú tierra.
Cuantas veces esperaba que llegara
primavera
Sólo el
cielo lo sabe para morir en
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