Hace un par de dias que recibí en mi casa la visita de un amigo de la infancia, se trata de nuestro paisano Pedro Moñino, que desde hace muchos años reside en Mallorca, ha sido una alegria pues hemos podido charlar y recordar viejos tiempos, hablamos de los amigos, de nuestros maestros y de tanta gente de Orellana que está lejos, y de otros que vemos a diario, de los que ya desaparecieron etc., es bonito ver que a pesar del tiempo, que no se detiene, nos quedamos con los recuerdos que para nosotros son agradables aunque no dejemos nunca de mirar al futuro con optimismo. Un afectuoso saludo para Pedro, desde su pueblo natal.