Orellana la Vieja, señorío en el pasado de la noble familia de los Altamirano, asentados en Trujillo; cercana, y en lo alto, se alza Orellana de la Sierra o la Nueva, señorío de los Bejarano.
Unos y otros, en sus luchas frente a los Golfines de Cáceres se unieron asumiendo un blasón unificado, de diez roeles, que identifica al apellido Orellana y a los lugares de su dependencia.
El asentamiento, cuyo origen concreto no se conoce con exactitud, dependió también en la etapa medieval de Trujillo, convirtiéndose en señorío bajo Juan de la Cámara, en el siglo XIII
Más tarde pasó al linaje de los Alonso Vázquez, quienes mudaron su apellido para adoptar el de la población, instaurando el marquesado de Orellana. En 1.750, este señero título fue suprimido, quedando el lugar como posesión de la rama de los Bélgida.
Unos y otros, en sus luchas frente a los Golfines de Cáceres se unieron asumiendo un blasón unificado, de diez roeles, que identifica al apellido Orellana y a los lugares de su dependencia.
El asentamiento, cuyo origen concreto no se conoce con exactitud, dependió también en la etapa medieval de Trujillo, convirtiéndose en señorío bajo Juan de la Cámara, en el siglo XIII
Más tarde pasó al linaje de los Alonso Vázquez, quienes mudaron su apellido para adoptar el de la población, instaurando el marquesado de Orellana. En 1.750, este señero título fue suprimido, quedando el lugar como posesión de la rama de los Bélgida.