Desde la distancia y aprovechando estos inventos de comunicación tan fantásticos (que nuestros abuelos ni se imaginaban) aprovecho la ocasión para saludar a todos los orellanenses de buena voluntad, y que van por el mundo hablando de su pueblo con orgullo. J.F.G.G. !Ah!, lo de tomarnos unos chatos y charlar cuando coincidamos en el pueblo hay que hacerlo. Un saludo para todos.