Me hace mucha ilusión ver que hay muchos orellanenses que aman a su pueblo, pero me dá mucha pena que somos los que estamos a una considerada distancia.Será porque siempre echamos de menos lo que no tenemos o en la distancia se nos agudizan los sentidos de nuestra niñez, y quizas pensemos que ojalá no hubiera pasado el tiempo y volvernos a encotrar con nuestros familiares y amigos jugando al escondite o perdernos por el castillo montalbán o cerro gordo.JFGG.