Algún día, todos los políticos serán sinceros y honestos, hablarán con el corazón en la mano, y darán ejemplo a sus conciudadanos de ecuanimidad, comprensión, diálogo y humildad (se puso a declamar en voz alta el peregrino loco ante otros peregrinos que compartian albergue con él).Algún día, todas las empresas elaborarán sus productos por la satisfación de las cosas bien hechas, cobrarán un precio justo y adecuado por ellos, y pagarán con justicia a sus empleados y a los productores que les proveen.Llegará un día en que nadie pasará hambre ni vivirá en la miseria en niguna parte del mundo.Llegará un día en que animales y plantas podrán vivir junto a nosotros sin que les molestemos, y la Tierra tendrá cielos, mares y tierras limpias, y no habrá contaminación.Llegará un día en que los ejercitos se convertirán en grandes organizaciones de protección civil, y las armas desaparecerán para siempre de la faz de la tierra.(El peregrino loco hizo un silencio y, luego añadió). -Sí algun dia, los hombres harán las cosas por los hombres, y no por dinero; harán las cosas por los demás, y nó por sí mismos. Cuando el peregrino loco calló al fin, se hizo un silencio pesado.El resto de peregrinos del albergue contemplaban atónitos a su extraño compañero, al tiempo que éste los miraba a todos como esperando algún tipo de reacción.Al cabo, y ante la ausencia de respuesta por parte del aturdido auditorio, el loco esbozó una sonrisa displicente y dando media vuelta, abandonó la sala mascullando entre dientes.-Lo bueno de estar loco es que uno no tiene por que dejar de creer que los sueños se pueden hacer realidad.