Y un orador dijo:hablanos de la libertad.y el respondio;...a las puertasde la ciudady junto al fuego de vuestros hogares, os he visto de rodillas adorando vuestra propia libertad..como esclavos que se humillan ante el tirano y se ensalza mientras el los martiriza.en el jardin del tiempo, a la sombra de la ciudadela, he visto a los mas libres de vosotros llevar vuestra libertad como un yugo, como un dogal.Y mi corazón sangróen mi interior:porque sólo sereis libres cuando el deseo de libertad no sea un arnes para vosotros, y cuando dejeis de hablar de libertad como una meta, como un logro.En verdad eso que llamais libertad es la mas fuerte de vuestras cadenas.aunque sus eslabones relumbren al sol y deslumbren vuestros ojos.M.CARMEN.