Solamente aquellos que desean el poder para sí mismos, por encima de la opinión de la mayoría soberana, se aferran a él cuando pierden. Todos tenemos derecho a vivir por lo tanto , todos tenemos derecho a gobernar. Hagamos una lectura más objetiva de los resultados electorales obtenidos y pensemos en el bien general de los orellanenses. De la misma manera que cuando otros gobernaron, los no conformes acatamos sus decisiones y confiamos en sus manos el destino de este pueblo... Ahora pedimos el mismo respeto para nosotros. Hagamos entre todos de Orellana la Vieja, el pueblo que todos soñamos que un día llegara a ser. Un pueblo próspero que atraiga inversiones externas y sobre todo, mire por sus habitantes. No caigamos nunca más en el fatal error de volver a gobernar para nosotros mismos, para los que solamente nos han votado. Seamos exigentes , primero con nosotros, y así coseguiremos un mayor consenso con las demás fuerzas políticas y entre todos pondremos a Orellana en el lugar privilegiado que realmente se merece. Es tiempo de olvidar nuestras diferencias y ponernos a trabajar todos juntos. Orellana puede y debe llegar muy lejos. Olvidemos errores y daños pasados, y miremos al futuro con el mayor optimismo posible, siendo un pueblo unido.
Gracias.
Gracias.