TRAVESURAS V
“LAS REPRIESAS”
Cuando llovía mucho, las
calles de Orellana se convertían en verdaderos
ríos. Pero como estaban un poco inclinadas para el centro formando un ángulo, al final, cuando dejaba de
llover, se quedaba en un gran arroyo de
aguas muy sucias.
Una de las cosas que más nos gustaban en estas ocasiones era hacer una “repriesa”, que no era otra cosa que fabricar un dique de
piedras y barro con las manos, para sostener el
agua del arroyo y que llegara de lado a lado de la
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