El que no sabe escribir
y le embarga la emoción,
no lo dice con la boca,
habla con el corazón.
Los que eres, Cristo, no sé,
no se puede adivinar,
cuantas pruebas estás dando,
con tu divina bondad.
... (ver texto completo)
y le embarga la emoción,
no lo dice con la boca,
habla con el corazón.
Los que eres, Cristo, no sé,
no se puede adivinar,
cuantas pruebas estás dando,
con tu divina bondad.
... (ver texto completo)
Urdi: gracias por la poesía del Cristo. En quellos entonces yo tenía diez años y era monaguillo. Los curas eran D. Ramón y D. Severino y fue apoteósico. Tuve la suerte de ser testigo directo de este gran acontecimiento de Orellana.