El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
El Rey reina, más no gobierna.
El saber no ocupa lugar.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El Rey es poco para su porquero.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
El ruin calzado sube a los cascos.
El remedio fue peor que la enfermedad.
El ruin buey, holgando se descuerna.
El relajo es dulce después del trabajo.
El rostro es el espejo del alma.
El recurso más eficaz para ahorrar dinero es el trabajo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
El roble como nace y el pino como cae.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El río, por donde suena se vadea.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El río pasado, el santo olvidado.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.