En casa del músico, todos saben cantar.
En casa de mujer rica, ella manda y ella grita.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
En casa de Miguel, él es ella y ella es él.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
En casa del tabernero el que no cae, resbala.
En casa del herrero, martillo de palo.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
En casa del herrero, cuchillo de palo.
En casa del que jura, no faltará desventura.
En casa del herrero, cuchillo del madero.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
En casa del herrero, cuchara de palo.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
En casa del herrero, azadón de palo.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
En casa del herrero, asador de madero.
En casa del pobre la alegría dura poco.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
En casa de los tíos ella es la tía.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
En casa del músico, todos saben cantar.