Las malas noticias siempre tienen alas.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Las medias ni para las mujeres.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Las medias ni pa las mujeres.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Las malas nuevas, pronto llegan.