buenos días.
Buenos días buena señora
PARA CRÍSPULO CON LA AMISTAD QUE NOS MERECEMOS.

***LA ANTIGÜEDAD DE ESTA ESPAÑA***

Los tanques rusos, nieves de Siberia,
sobre estos nobles campos españoles,
¿qué puede la amapola contra fría grasa?
¿qué el álamo del río a su furor opone?

Teníamos aún bueyes y arado de madera, ... (ver texto completo)
cuadra
cuadrante
cuadriculado
cuadril
estos estaría bien para el día de las candelas.
Algunos no entran, yo sí, pero se de muy buena tinta los que no entran boicotean a los demás.
buenos días.
gracias te salude en redecilla un abrazo
felicidades y ojo con los dulces.
buenos dias no entiendo este comentario pues los vecinos de san pedro ni entran en el foro
Algunos no entran, yo sí, pero se de muy buena tinta los que no entran boicotean a los demás.
A Críspulo Cortés Cortés no puede herirle la censura de algunos vecinos de San Pedro; por ello la mejor venganza del Hombre de la Rosa es el olvido.
buenos dias no entiendo este comentario pues los vecinos de san pedro ni entran en el foro
Si boicotear el foro de San Pedro puede ser la envidia de los débiles, la censura a Cortés puede ser la venganza de los cobardes.
A Críspulo Cortés Cortés no puede herirle la censura de algunos vecinos de San Pedro; por ello la mejor venganza del Hombre de la Rosa es el olvido.
La envidia de un vecino de San Pedro es tan ineficaz, para apagar pasiones, como
el agua de mar para calmar la sed del verano.
Si boicotear el foro de San Pedro puede ser la envidia de los débiles, la censura a Cortés puede ser la venganza de los cobardes.
La envidia de un vecino de San Pedro es tan ineficaz, para apagar pasiones, como
el agua de mar para calmar la sed del verano.
El que me pregunta por San Pedro con mala intención, no merece saber la verdad.
Quien en San Pedro estudia la envidia, mantiene abiertas sus propias heridas.
Prefiero molestar con la belleza de esta flor, que complacer con adulaciones a la gente de San pedro.
El que me pregunta por San Pedro con mala intención, no merece saber la verdad.
Prefiero molestar con la belleza de esta flor, que complacer con adulaciones a la gente de San pedro.
El orgullo de un obrero del campo es la fuente de todas las cosechas que recoge.
Los hombres vienen como visitantes, nos ven como anfitriones y se quedan como amos.
Para gobernar a los hombres ociosos hay que saberse aprovecharse de sus vicios, más bien que de sus carencias.
El orgullo de un obrero del campo es la fuente de todas las cosechas que recoge.