El placer que acompaña al
trabajo pone en olvido la fatiga.
El arte de vencer
se aprende en las derrotas.
Recesión es cuando tu vecino
se queda sin empleo;
depresión es cuando lo pierdes tú.
También los senderos de gloria
conducen a la tumba.
El trabajo endulza la vida;
pero no a todos les gustan
los dulces.
A victoria sin peligro,
triunfo sin gloria.
El camino hacía la riqueza depende
fundamentalmente de dos palabras:
trabajo y ahorro.
No puede uno confiarse a
sus superiores cuando ha
triunfado donde ellos fracasaron.
La mayor victoria:
el vencerse a sí mismo.
La confianza en sí mismo
es el primer secreto del éxito.
Quien no trabaja no descansa.
Bienaventurado aquel que ha
encontrado su trabajo;
que no pida más.
Tenemos dos fuerzas que
nos ayudan a vivir:
el olvido y la esperanza.
El trabajo aleja de nosotros tres grandes males:
el aburrimiento, el vicio y la necesudad.
No hay verdad que al
nacer no haya sido perseguida.
El trabajo es el refugio de los
que no tienen nada que hacer.
Tenemos dos fuerzas que
nos ayudan a vivir:
el olvido y la esperanza.
Si respetas la importancia de tu trabajo,
éste, probablemente, te devolverá el favor.
La vida es un manantial de goces;
pero donde la canalla
deja envenenadas las fuentes.
El arte del descanso es una
parte del arte de trabajar.
Tenemos dos fuerzas que
nos ayudan a vivir:
el olvido y la esperanza.
Trabajo pesado es por lo general la
acumulación de tareas livianas
que no se hicieron a tiempo.
El placer que acompaña al
trabajo pone en olvido la fatiga.
Que haya muerto no es prueba
suficiente de que haya vivido.
Recesión es cuando tu vecino
se queda sin empleo;
depresión es cuando lo pierdes tú.