Es más fácil hacer leyes que gobernar.
Un país gobernado por la opinión no lo está por la competencia
Los hombres de estado son como los cirujanos: sus errores son mortales.
¡Cuántas calvas hay cubiertas de coronas!
Por malo que sea un gobierno, hay algo peor, y es la supresión del gobierno.
Los pueblos tienen el gobierno que se merecen.
Curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado.
El prudente puede dirigir a un estado, pero es el entusiasta el que lo regenerao lo arruina.
El ministro debe morir más rico de buena fama y de benevolencia
que de bienes.
El que puede gobernar a una mujer, puede gobernar a una nación
La razón de estado no se ha de oponer al estado de la razón.
Quien no sabe gobernar es siempre un usurpador.
La dictadura es el sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio.
Los bolsillos de los gobernantes deben ser de cristal.
Para gobernar locos es menester gran seso y para regir necios, gran saber.
Algunos confunden la fuerza de los argumentos con la fuerza pulmonar.
Gobernar significa rectificar.
Hacer mal por voluntad es peor que hacerlo por fuerza.
Confiamos demasiado en los sistemas y muy poco en los hombres.
Las únicas fuerzas que nos favorecen son nuestras fuerzas.
Levantar un andamio no es edificar.
El carácter es la fuerza sorda y constante de la voluntad.
¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.
El Dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo.
Para un gobierno injusto, el mártir es más nocivo que el rebelde.
El desprecio de la muerte, he ahí el principio de la fuerza moral.
El principio del gobierno democrático es la virtud.
Por la razón o la fuerza.
Es más fácil hacer leyes que gobernar.