Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Justicia y no por mi casa.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Jurarves magaña, quien jura te engaña.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Jurar como carretero.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Justo peca en arca abierta.
Juramento, juro y miento.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Justicia y no por mi casa.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.