SAN PEDRO DE MERIDA: Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.

Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.

Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.

Hombre anciano, cuando muere poco llorado.

Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.

Hombre estudioso, vale por cien perezosos.

Hombre prevenido, nunca fue vencido.

Hombre sabio, de sayas no hace caso.

Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.

Hoy por mí, mañana por ti.

Huí de la ceniza y caí en las brasas.

Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.

Iglesia llena antaño, vacía hogaño.

Imite y supere el envidioso al envidiado y tanto como él será envidiado.

Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.

Inteligencia y belleza: gran rareza.

Invierno claro ni en verano nublado.

Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.

Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.

Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.

Jamás se ha quedado el oro de ser robado.

Jarrito nuevo, guárdese en el chinero; pasan dos semanas, y por todas partes anda.

Jornal adelantado, brazos quebrados.

Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.

Juegos de manos se van al culo.

Juez mal informado, fallo desacertado.

Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.

Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.

Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.

Júntate, que junto estabas.

Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.

Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.

Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.

Juntos en las duras y en las maduras.

Juntos por el mundo van el bien y el mal.

Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.

Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.