Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Oficial de mucho, maestro de nada.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
¡Oh, falso amor, pocas veces das placer y muchas dolor!.
O faja o caja.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
O herrar, o quitar el banco.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
O errar o quitar el banco.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Ofrecer el oro y el moro.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Oficio quita vicio.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Octubre, las mejores frutas pudre.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Octubre echa pan y cubre.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.