Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Para el avaro, todo es caro.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Para el amor y la muerte, no hay cosa ni casa ni fuerte.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Para el amor y la muerte no hay cosa fuerte.
Para el pan ralo, no hay año malo.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Para echar un trago, cualquier bota es buena.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
¿Para dónde va Vicente?. Para donde va la gente.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Para dar y tener, seso es menester.
Para el gusto se hicieron los colores.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Para el gordo, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.