Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Para todo hay remedio, si no es para la muerte.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Para San Antón, gallinita pon.
Para su madre no hay hijo feo.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Para su casa no hay burro flojo.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Para subir la cuesta quiero a mi burro, que las cuestas abajo, yo me las subo.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Para sabio Salomón.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Para saber, perder.
Para ser puta y no ganar nada, más vale ser mujer honrada.
Para saber mandar es preciso saber obedecer.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Para saber, has de leer.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.