Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Quien nada sabe de nada duda.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Quien nada pide, nada recibe.
Quién mucho duerme, poco vive.
Quien nada hace, nada teme.
Quien nada no se ahoga.
Quien mucho duerme, poco vive.
Quien nada guardó, nada encontró.
Quién mucho duerme, poco aprende.
Quien nada debe, nada teme.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Quién mucho duerme, jornada pierde.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Quien mucho desea, mucho teme.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Quien mucho da, mucho recibe.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien mucho da mucho recibe.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Quien mucho corre, pronto para.
Quien mucho se inclina, el culo enseña.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Quien mucho abarca, poco parieta.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.