Quien nada teme, nada le espanta.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Quien no da nudo, pierde punto.
Quien nada sabe de nada duda.
Quien no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Quien nada pide, nada recibe.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Quien nada hace, nada teme.
Quien nada no se ahoga.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Quien nada guardó, nada encontró.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Quien no canea, calvea.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Quien no arrisca, no aprisca.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien no arriesga no gana.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Quien mucho se inclina, el culo enseña.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Quien nada teme, nada le espanta.