Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Quien se pica, ajos come.
Quien se casa, mal lo pasa.
Quien se muda, Dios le ayuda.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Quien se mete a redentor resulta crucificado.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Quien se apura, su muerte apresura.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Quien se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Quien se levanta tarde, ni va a misa ni come carne.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Quien se excusa se acusa.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Quien se encuentra un amigo, encuentra un tesoro.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Quien se encuentra un amigo encuentra un tesoro.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Quien se duerme, no pesca peces.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en