Quien se quemare, que sople.
Quien siembra vientos, cosecha tempestades.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Quién siembra, si llueve, el día pierde.
Quien se pica, ajos come.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Quien se muda, Dios le ayuda.
Quien siembra, siega.
Quien se mete a redentor resulta crucificado.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Quien se excusa se acusa.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Quien se va, vivo y muerto está.
Quien se encuentra un amigo, encuentra un tesoro.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Quien se encuentra un amigo encuentra un tesoro.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Quien se duerme, no pesca peces.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en
Quien se quemare, que sople.