El cine ha tenido mucho que ver tanto en mi formación intelectual como en mi educación sentimental, no resulta arriesgado decir que una parte muy importante de lo que sé y amo se la debo al cine. Aunque no hace falta que lo subraye, me encanta el cine, un invento que nació a finales del siglo XIX como un espectáculo para la diversión, pero que pronto se convirtió en un potente y revolucionario lenguaje, en una poderosa expresión artística e incluso propagandística. Pero este artículo no pretende ... (ver texto completo)