La mejor medicina contra la nostalgia es volver a revivir estos maravillosos momentos, no fueron aquéllos, pero puedes recordarlos y vivirlos nuevamente: La Luna saliendo del Castillo de Magacela, la noche indescriptible de millones de estrellas, el paisaje, que de una estación a otra cambia de color, la sapiencia y generosidad de la gente del campo, la Antigua...
y además, de la alegría de poder disfrutar otros placeres terrenales de un buen tomate, de unos embutidos, quesos y embutidos excelentes, ... (ver texto completo)
y además, de la alegría de poder disfrutar otros placeres terrenales de un buen tomate, de unos embutidos, quesos y embutidos excelentes, ... (ver texto completo)