LEGANÉS el otro día comentabais sobre el acifaifo del
convento. Me gustaría hablar de la morera que teníamos en la
plaza en la que nuestros mayores se sentaban a la
sombra a conversar las mañanas de
verano. Entre ellos mi abuelo JUAN MERIENDA y nosotros los chiquillos nos subimos a comernos aquellas moras blancas que estaban tan buenas y después ALONSILLO nos ayudaba a bajar con la varilla. La morera la quitaron porque las raíces alcanzarían el hormigón armado del encauzamiento del arroyo, según
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