EL MUNDO NO SE ACABÓ, ASI QUE A INTENTAR VIVIRLO.
(Desde los sesenta años)
Creo poder afirmar que tenemos, yo al menos tengo, la sensación angustiosa de no poder rematar todo aquello que nos gustaría: resarcir a algún amigo por lo que nos ayudó; perdonar a algún enemigo por lo que nos dañó; compensar a quien, amándonos, no supimos corresponder (por cierto, ¿cómo se hace esto? Y, ¿es lícito hacerlo?); parar el tiempo y amarnos a nosotros mismos sin remordimientos; pecar, conscientes de hacerlo, ... (ver texto completo)
(Desde los sesenta años)
Creo poder afirmar que tenemos, yo al menos tengo, la sensación angustiosa de no poder rematar todo aquello que nos gustaría: resarcir a algún amigo por lo que nos ayudó; perdonar a algún enemigo por lo que nos dañó; compensar a quien, amándonos, no supimos corresponder (por cierto, ¿cómo se hace esto? Y, ¿es lícito hacerlo?); parar el tiempo y amarnos a nosotros mismos sin remordimientos; pecar, conscientes de hacerlo, ... (ver texto completo)