El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo.
La obediencia simula subordinación, lo mismo que el miedo a la policía simula honradez.
A los vedugos se les reconoce siempre, tienen cara de miedo.
Los que están en el taller del sol, no tienen miedo a la nube.
La violencia es miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias.
Ten miedo cada vez que no digas la verdad.
Nada es tan difícil como no engañarse.
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor
El valor espera; el miedo va a buscar.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
Una mentira adecuadamenterepetida 1.000 veces se convierte en una verdad.
De lo que tengo miedo es de tu miedo.
Muy a menudo, casi siempre, callar es también mentir.
En el miedo extremo no hay piedad.
La mentira forma parte del arte de la diplomacia.
El deseo vence al miedo, atropella inconvenientes y allana dificultades.
No está mal una mala mentira cuando con ella defendemos una buena verdad.
No es valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo
La vida es demasiado corta como para perder una parte preciosa fingiendo.
La cobardía es el miedo consentido; el valor es el miedo dominado.
Una mentira nunca vive hasta hacerse vieja.
El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo.
Si se despedaza una mentira, los pedazos son la verdad.
A los vedugos se les reconoce siempre, tienen cara de miedo.
Nada nos engaña tanto como nuestro propio juicio.
La violencia es miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias.
Si me engañas una vez, tuya es la culpa.
Si me engañas dos, la culpa es mía.
Los hombres no piden la verdad. Sólo quieren que se les disfrace la mentira.