La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
Cien años de injusticia no hacen derecho.
Lo que consideramos como justicia es con mucha frecuencia una injusticia cometida en favor nuestro.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama.
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos.
La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
Donde no hay vino no hay amor.
La vejez es un tirano que prohíbe bajo pena de muerte, todos los placeres de
la juventud.
Un vaso de vino en el momento oportuno, vale más que todas las riquezas de la tierra.
Triste es llegar a la edad en que todas las mujeres agradan y no es posible agradar
a ninguna.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué vino?
El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.
Un vino es la más sana e higiénica de las bebidas.
Una vejez tranquila es la recompensa de una juventud juiciosa.
El matrimonio es el resultado del amor, como el vinagre del vino.
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido.
Si los amantes del vino y del amor van al infierno..., vacío debe estar el paraíso.