...... Y al tercer día: la Tornaboda.
No queda ya mucha carne que se diga;
pan, un poco y duro; y de vino, media garrafa. Pero también ha habido bajas en los comensales, así que un poco de arroz sobre el caldo y carne restantes se apaña la última
comida del festejo.
La juerga ha hecho mella en el personal, hoy se habla menos pero se come con el mismo apetito. Una miembra de la
familia advierte, ya comiendo, que faltan los novios, se hacen muecas de comprensión, "elcasaocasaquiere" dijo otra, risitas,
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