Querida prima Mari (la de
Madrid, qué haces ahora en
Valladolid?), tú SI que eres guapa, hija mía, como tu madre... Y hablando de guapas y guapos, que tal tus hermanos, guapísimos todos, cuantos años sin ver a Rosa, bueno y a los otros.
Me termino de acordar de un
verano, como a mí el
Calvario se me quedaba chico y siempre me iba a vuestra
calle Carrera con vosotros, (por cierto allí tuve mi primera novieta Maria Esther, yo tenía 14 y ella 16, madre mía...) una
siesta también me fui con Juan y
... (ver texto completo)