Baltasar Garzón ya no es juez. Instruyó, juzgó y sentenció a terroristas, narcotraficantes, políticos corruptos y delincuentes de guante blanco, pero quiso echarle un pulso al PODER y perdió. La intervención de unas conversaciones entre delincuentes peperos con sus defensores, con el conocimiento y la aprobación de la Fiscalía, ha sido suficiente para despojarle de todas sus prerrogativas, apearle de su carrera judicial y mandarle al paro. El Tribunal Supremo, casi a la par, en un pispás, le ha absuelto por la causa de “Víctimas del Franquismo” (no apreciando prevaricación sino errores jurídicamente defendibles), y ha archivado la otra querella “Patrocinios en Nueva York” (por prescripción), sobre la que quiero hacer constar unos puntillos.
El magistrado Excmo. Sr. Marchena, a sabiendas de que el gran juez ya estaba abatido, quiso -falsamente- mostrar su recto proceder, su ecuanimidad, o generosidad, al emitir un auto sobreseyendo una causa en la que en su instrucción, aprovechó para –sin pruebas- insultar, calumniar, desprestigiar, incluso condenar a Baltasar Garzón por haber recibido 1.250.000 dólares del Banco de Santander y Endesa, cuando realmente esa cantidad la recibió la Universidad de Nueva York, pues él recibió –aproximadamente- 60.000 dólares cada año (2008 y 2009) en concepto de salario totalmente legítimo. Y el juez Marchena lo sabía porque rastreó todas las cuentas bancarias del juez y de su familia, y porque así lo manifestaron –además de la propia Universidad- los Sres. Botín y Pizarro en sus declaraciones ante él. Por cierto que, si para él, Garzón era un imputado, no sé por qué no dio el mismo tratamiento a estos dos (lo cual tiene su cosilla jurídica).
Sabiendo la falsedad de la acusación, Marchena se hizo el remolón, dejó pasar el tiempo, hizo prescribir la causa y, encima, cuando redacta el auto sobreseyéndola (que es como absolverlo) aprovecha el tirón y, el muy prevaricador, vuelve a insultarlo, a desprestigiarlo y a calumniarlo (que es como condenarlo). No, no y no: O ese auto se limita a decir que la causa ha prescrito, o se señala el juicio oral, o se está embarazada, o no se está. ¿No se llama a esto prevaricar?
Conclusión: con unos medios escorados al pensamiento del juez Marchena. Mejor dicho, con un juez Marchena escorado al sentir de unos medios que defienden el PODER de siempre, y la causa envenenadamente archivada, lo que puede quedar para el común de los mortales es que Baltasar Garzón se embolsó 1.250.000 dólares. Pues no fue así.
Y yo quiero quedar por escrito esto en el Foro para que, siendo un pestiño, alguien me lo lea dentro de muchos años que ya no podré leer de tantos que pasarán hasta que la memoria de Garzón sea lavada. Ha tenido que irse a Argentina: hoy (hace muy pocas horas) ha firmado un contrato para trabajar como asesor del parlamento argentino en cuestión de derechos humanos. Ya se están yendo cerebros de España: y por los abusos vino la República.
(Qué poco me voy a confundir si digo que el nuevo trabajo de Garzón será en seguida analizado y criticado por los medios).
Buenas noches a todos,
El magistrado Excmo. Sr. Marchena, a sabiendas de que el gran juez ya estaba abatido, quiso -falsamente- mostrar su recto proceder, su ecuanimidad, o generosidad, al emitir un auto sobreseyendo una causa en la que en su instrucción, aprovechó para –sin pruebas- insultar, calumniar, desprestigiar, incluso condenar a Baltasar Garzón por haber recibido 1.250.000 dólares del Banco de Santander y Endesa, cuando realmente esa cantidad la recibió la Universidad de Nueva York, pues él recibió –aproximadamente- 60.000 dólares cada año (2008 y 2009) en concepto de salario totalmente legítimo. Y el juez Marchena lo sabía porque rastreó todas las cuentas bancarias del juez y de su familia, y porque así lo manifestaron –además de la propia Universidad- los Sres. Botín y Pizarro en sus declaraciones ante él. Por cierto que, si para él, Garzón era un imputado, no sé por qué no dio el mismo tratamiento a estos dos (lo cual tiene su cosilla jurídica).
Sabiendo la falsedad de la acusación, Marchena se hizo el remolón, dejó pasar el tiempo, hizo prescribir la causa y, encima, cuando redacta el auto sobreseyéndola (que es como absolverlo) aprovecha el tirón y, el muy prevaricador, vuelve a insultarlo, a desprestigiarlo y a calumniarlo (que es como condenarlo). No, no y no: O ese auto se limita a decir que la causa ha prescrito, o se señala el juicio oral, o se está embarazada, o no se está. ¿No se llama a esto prevaricar?
Conclusión: con unos medios escorados al pensamiento del juez Marchena. Mejor dicho, con un juez Marchena escorado al sentir de unos medios que defienden el PODER de siempre, y la causa envenenadamente archivada, lo que puede quedar para el común de los mortales es que Baltasar Garzón se embolsó 1.250.000 dólares. Pues no fue así.
Y yo quiero quedar por escrito esto en el Foro para que, siendo un pestiño, alguien me lo lea dentro de muchos años que ya no podré leer de tantos que pasarán hasta que la memoria de Garzón sea lavada. Ha tenido que irse a Argentina: hoy (hace muy pocas horas) ha firmado un contrato para trabajar como asesor del parlamento argentino en cuestión de derechos humanos. Ya se están yendo cerebros de España: y por los abusos vino la República.
(Qué poco me voy a confundir si digo que el nuevo trabajo de Garzón será en seguida analizado y criticado por los medios).
Buenas noches a todos,