Muy galantes, educados, casi aduladores, los nuevos gobernantes han publicitado sospechosamente que el traspaso de poderes, el cambio de carteras, realizado entre ellos y los socialistas ha sido ejemplar: "ni miradas atrás, ni petición de responsabilidades, dado que las urnas han puesto a cada uno en su sitio", prometía un Rajoy generoso y con la mano tendida a todo el Parlamento que lo investía. Esta vez no se iban a sacudir las alfombras para ver qué escondían de miserias o qué tipo de polvareda levantaban.
Sin embargo, ¡Ay, pobre Zapatero!, parece que el déficit prometido no era el seis sino el ocho por ciento del PIB. Sutilmente, se han cambiado la sacudidas de alfombras por el alambicado ajetreo numérico de Hacienda donde ha llegado Montoro, ha abierto el sagrario económico, ha introducido su mano salvadora y cogiendo el cáliz ha saboreado un dos por ciento de desviación -por culpa de Zapatero, claro- y, exultante, ha debido llamar a Mariano para decirle: "Tranquilo, Mariano, ya podemos incumplir todo nuestro programa electoral, como tú y yo sabíamos este dos por ciento a España le viene mal, pero a ti y a mí nos viene de perlas para donde dijimos todos los impuestos hacia abajo, ahora podamos decir todos hacia arriba". "Dios aprieta, pero no ahoga...", debió contestarle Raroy "... y llama a Soraya y la dices que ponga en marcha la declaración prevista, que yo estoy descansando"
Dicho y hecho: "Nosotros, los liberales, que estábamos convencidos que lo que necesitaba España era bajar los impuestos, nos vemos obligados (una vez ganadas las elecciones, pensó y no dijo) a subirlos absolutamente todos; por culpa del engaño perpetrado por los socialistas, pues se han columpiado en dos puntos que han dado al traste con todas y cada una de las medidas que teníamos in mente antes y durante la campaña electoral".
Mas o menos así, ¿no?. Algo parecido ha debido pasar para, a continuación: Congelar el salario mínimo interprofesional en los vergonzosos 641 euros, Subida del valor catastral de los bienes inmuebles, y -además- subida del IBI que es subir dos veces lo mismo, subida del IRPF (pero, hombre, por los clavos de Cristo que ha sido el núcleo de sus promesas electorales), revisión a la baja de ayudas a Renfe, Televisdión Pública, Sindicatos, Partidos (Por Dios, Mariano), congelación de sueldo de funcionarios (que comenzó Aznar), reducción de ayudas a Cáritas,................. Y, dice (advierte o amenaza) Soraya: "Es el inicio del inicio". Joder, Mariano, y entonces qué es lo que queda de su campaña de rebaja de impuestos, de diálogo social, de restablecimiento de la confianza, bla, bla, bla?.
Estoy muy cabreado con lo de los impuestos que es lo que le diferenciaba del anterior Presidente, bueno y también que "miren, yo no engaño a nadie". Excepto en tus promesas electorales, so mamón, que nos has engañado a todos. Y cuando ganes en Andalucía, nos subirás el IVA, y harás una Ley de Servicios Básicos Sanitarios, eufemismo de "cobrar un poco po lo básico que es lo más usado". ¿A que sí?.
Bueno, bueno de este descuaje no tenía previsto hablar pero estoy fuera de Madrid y he leido la prensa con las malasnuevas. Ya hablaremos del DESCUAJE.
Saludos,
Sin embargo, ¡Ay, pobre Zapatero!, parece que el déficit prometido no era el seis sino el ocho por ciento del PIB. Sutilmente, se han cambiado la sacudidas de alfombras por el alambicado ajetreo numérico de Hacienda donde ha llegado Montoro, ha abierto el sagrario económico, ha introducido su mano salvadora y cogiendo el cáliz ha saboreado un dos por ciento de desviación -por culpa de Zapatero, claro- y, exultante, ha debido llamar a Mariano para decirle: "Tranquilo, Mariano, ya podemos incumplir todo nuestro programa electoral, como tú y yo sabíamos este dos por ciento a España le viene mal, pero a ti y a mí nos viene de perlas para donde dijimos todos los impuestos hacia abajo, ahora podamos decir todos hacia arriba". "Dios aprieta, pero no ahoga...", debió contestarle Raroy "... y llama a Soraya y la dices que ponga en marcha la declaración prevista, que yo estoy descansando"
Dicho y hecho: "Nosotros, los liberales, que estábamos convencidos que lo que necesitaba España era bajar los impuestos, nos vemos obligados (una vez ganadas las elecciones, pensó y no dijo) a subirlos absolutamente todos; por culpa del engaño perpetrado por los socialistas, pues se han columpiado en dos puntos que han dado al traste con todas y cada una de las medidas que teníamos in mente antes y durante la campaña electoral".
Mas o menos así, ¿no?. Algo parecido ha debido pasar para, a continuación: Congelar el salario mínimo interprofesional en los vergonzosos 641 euros, Subida del valor catastral de los bienes inmuebles, y -además- subida del IBI que es subir dos veces lo mismo, subida del IRPF (pero, hombre, por los clavos de Cristo que ha sido el núcleo de sus promesas electorales), revisión a la baja de ayudas a Renfe, Televisdión Pública, Sindicatos, Partidos (Por Dios, Mariano), congelación de sueldo de funcionarios (que comenzó Aznar), reducción de ayudas a Cáritas,................. Y, dice (advierte o amenaza) Soraya: "Es el inicio del inicio". Joder, Mariano, y entonces qué es lo que queda de su campaña de rebaja de impuestos, de diálogo social, de restablecimiento de la confianza, bla, bla, bla?.
Estoy muy cabreado con lo de los impuestos que es lo que le diferenciaba del anterior Presidente, bueno y también que "miren, yo no engaño a nadie". Excepto en tus promesas electorales, so mamón, que nos has engañado a todos. Y cuando ganes en Andalucía, nos subirás el IVA, y harás una Ley de Servicios Básicos Sanitarios, eufemismo de "cobrar un poco po lo básico que es lo más usado". ¿A que sí?.
Bueno, bueno de este descuaje no tenía previsto hablar pero estoy fuera de Madrid y he leido la prensa con las malasnuevas. Ya hablaremos del DESCUAJE.
Saludos,