Qué pasa Pepe, ¿cómo te va, hombre?. Antes que nada muchas gracias por la atención de ponernos los primeros en ese paseo por nuestros pueblos. Muy bonito, y muy apropiada la música. A ver si algún forero es capaz, informáticamente, de colgarlo en el foro y de enviarlo a la biblioteca del pueblo. Gracias de nuevo, te nombramos "forero teclista jabeño".
Veo que a ti, en tu negocio de fiestas, también te afecta esta jodía crisis. Es lógico, estamos casi todos alicaídos y tenemos poco que festejar la verdad. Yo te deseo de todo corazón lo mejor, y que vayas alegrando por ahí al mundo con tu música.
A mí, Pepe, la música (como a todo el mundo) me gusta mucho escucharla, si bien lo que realmente me hubiera gustado habría sido interpretarla. Soy un frustrado de la guitarra, ¡quién pudiera tocarla bien!. En Villanueva, en los años sesenta, cuando se abrió la sala de Los Robles - ¿te acuerdas? -, se formó un grupo musical llamado "Los Players": batería "Máquina", puntéos "Vicente", ritmo y vocalista "Pepe Cardenal" y bajo "Antonio Chamizo". Con los dos últimos tuve amistad, la que se tiene en los institutos. No lo hacían mal, los recuerdo como si fuera ayer mismo: "Máquina" movía el flequillo tanto como los palos, Vicente serio como un tocino, Pepe (guapera donde los haya) era el que más se movía, y Chamizo (socarrón, de humor finísimo) el más tranquilo de todos y siempre bien pelado a navaja. Si alguno de ellos lee esto cuánto me gustaría que respondiera. Recuerdo sus versiones de "La Casa del sol Naciente" (The Animax), "Nila, Borracho, Flamenco, Sola y Tú me dijiste adiós", todas ellas de Los Brincos, "Noches de Blanco Satén", buffffffff (quiero hacer aquí una parada, porque quizá mi amiga Victoria, Andrea, o JLMA, me puedan decir dónde para una chica, hija de mineros de Albalá, que era muy finita y usaba gafas de pasta negra y cristales bastantes gruesos, yo bailaba esa canción con ella y tocábamos el cielo: a ver si alguien me la localiza, por favor). Como te decía Pepe, ese mundillo de la música me atraía muchísimo.
Me atraía tanto, Pepe, que me presenté en la pescadería de la Sra. Maximina y Agustín (tienen que estar en la gloria porque no sólo eran buenos sino educados), y pregunté por mi amigo Pedro Moreno (este sí que sabe tocar bien la guitarra). Como siempre, se estaba tomando un café. Y se lo dije a bocajarro a su hermana: "Antonia, dile a Pedro que quiero formar un conjunto; tú vas a ser la cantante, tu hermano la guitarra de puntear, Rafa (el buen Rafael de mote "Tartaja") el batería, y yo haré lo que pueda con la rítmica". Dicho y hecho: me da tanta risa explicarte los ensayos en el doblao de la casa que lo dejo para contánterlo en persona el día en que la vida nos ponga a tiro. Guardo un recuerdo gratísimo de mi amigo Pedro, qué decir de Antoñita, la visito casi siempre que voy a Villanueva y, a la par de alegrarme, se me cae el mundo encima al verla y pensar lo injusta que a veces es la vida.
En fin, Pepe, eres un tío tan jovial y campechano que te haces en seguida entrañable y cercano. Tómate un vino en "Casa Robles" a nuestra salud.
Buenas noches a todos.
Veo que a ti, en tu negocio de fiestas, también te afecta esta jodía crisis. Es lógico, estamos casi todos alicaídos y tenemos poco que festejar la verdad. Yo te deseo de todo corazón lo mejor, y que vayas alegrando por ahí al mundo con tu música.
A mí, Pepe, la música (como a todo el mundo) me gusta mucho escucharla, si bien lo que realmente me hubiera gustado habría sido interpretarla. Soy un frustrado de la guitarra, ¡quién pudiera tocarla bien!. En Villanueva, en los años sesenta, cuando se abrió la sala de Los Robles - ¿te acuerdas? -, se formó un grupo musical llamado "Los Players": batería "Máquina", puntéos "Vicente", ritmo y vocalista "Pepe Cardenal" y bajo "Antonio Chamizo". Con los dos últimos tuve amistad, la que se tiene en los institutos. No lo hacían mal, los recuerdo como si fuera ayer mismo: "Máquina" movía el flequillo tanto como los palos, Vicente serio como un tocino, Pepe (guapera donde los haya) era el que más se movía, y Chamizo (socarrón, de humor finísimo) el más tranquilo de todos y siempre bien pelado a navaja. Si alguno de ellos lee esto cuánto me gustaría que respondiera. Recuerdo sus versiones de "La Casa del sol Naciente" (The Animax), "Nila, Borracho, Flamenco, Sola y Tú me dijiste adiós", todas ellas de Los Brincos, "Noches de Blanco Satén", buffffffff (quiero hacer aquí una parada, porque quizá mi amiga Victoria, Andrea, o JLMA, me puedan decir dónde para una chica, hija de mineros de Albalá, que era muy finita y usaba gafas de pasta negra y cristales bastantes gruesos, yo bailaba esa canción con ella y tocábamos el cielo: a ver si alguien me la localiza, por favor). Como te decía Pepe, ese mundillo de la música me atraía muchísimo.
Me atraía tanto, Pepe, que me presenté en la pescadería de la Sra. Maximina y Agustín (tienen que estar en la gloria porque no sólo eran buenos sino educados), y pregunté por mi amigo Pedro Moreno (este sí que sabe tocar bien la guitarra). Como siempre, se estaba tomando un café. Y se lo dije a bocajarro a su hermana: "Antonia, dile a Pedro que quiero formar un conjunto; tú vas a ser la cantante, tu hermano la guitarra de puntear, Rafa (el buen Rafael de mote "Tartaja") el batería, y yo haré lo que pueda con la rítmica". Dicho y hecho: me da tanta risa explicarte los ensayos en el doblao de la casa que lo dejo para contánterlo en persona el día en que la vida nos ponga a tiro. Guardo un recuerdo gratísimo de mi amigo Pedro, qué decir de Antoñita, la visito casi siempre que voy a Villanueva y, a la par de alegrarme, se me cae el mundo encima al verla y pensar lo injusta que a veces es la vida.
En fin, Pepe, eres un tío tan jovial y campechano que te haces en seguida entrañable y cercano. Tómate un vino en "Casa Robles" a nuestra salud.
Buenas noches a todos.