Con mucho contento, acabo de leer que el segundo Telediario de TVE ha sido proclamado en Suiza como el mejor informativo del mundo, "por encima, dada su profesionalidad y buen hacer, de los emitidos por la BBC londinense o la CNN americana". He pasado en un momento dado de estar contento como español a estar muy emocionado como extremeño, al resultar que, sus principales mentores, Pepa Bueno (directora y presentadora) y Antonio Casado (realizador), son paisanos nuestros. Uno, que va teniendo la lágrima fácil ha estado a punto de lloriquear pensando que, una vez pasado el 20-N, quizá estos dos profesionales de lo público puedan ser relevados de sus puestos a pesar de su buen hacer; estaremos ojo avizor. Esta noticia me da pie de arranque para iniciar el tema de hoy, pues con la mano en el pecho ¿existe algún medio audiovisual privado que supere en contenidos, y, digámoslo sin complejos, en objetividad a TVE una y dos? Desde fuera, desde el mundo exterior de la información, han dicho que no: pero a lo mejor resulta que se publica en España una encuesta diciendo que Telecinco y su "Tomate" tiene más audiencia que TVE y por lo tanto es la más preferida; y, posteriormente, se tergiversan los conceptos y "preferida" se cambia por "mejor". Ojo al entrecomillado porque en un país que se ve más a Belén Esteban que a Eduard Punset, los conceptos de "preferido" o "mejor" podrían dar para un largo debate.
Como os decía anteayer, el pasado día 4 asistimos en el Pº del Prado de Madrid a una, muy multitudinaria, manifestación en defensa de la escuela pública que, se diga lo que se diga, de triunfar las tesis de Esperanza Aguirre, va a quedar empobrecida de medios y por ende diezmada en su calidad, por un lado; y por otro, profesoras/es ya muy rodados van a engrosar las listas del paro. Y ¡ojo!, con los profesores (que son un lujo tenerlos preparados) no creo que se vaya a cometer la ignominia de reciclarlos para otro trabajo como a un peón de la construcción, con todo respeto para este. Es que el profesor tiene dos costes: su esfuerzo personal para conseguir su carrera y su oposición, y, a la sociedad, el coste de escuela y universidad invertidos a tal efecto. Y no nos andemos con zarandajas: yo doy fe de ello, en el Instituto Julio Verne de Leganés, 9 profesores de secundaria van a la puta calle. Y así otros muchos.
Como también doy fe de que en un hospital, también madrileño, en una de sus plantas se prescinde de tres enfermeras a las que con toda seguridad no se sustituirán. Esta planta ¿va a funcionar igual que antes?, pues claro que no, pero a esto se le llama aquí racionalización del gasto público: pero joder, si esas tres enfermeras van a ir al paro y encima no van a cotizar, ¡haga usted un esfuerzo, coño, quédeselas..., pero si la diferencia de costes entre pagarle su nómina y el desempleo es menor que el coste de cualquier fallo humano producido por el recorte.
Pero es que hay más: Lo público se paga todo con dinero público, pero lo privado no se paga todo con dinero privado. El término "concertación", o "concertado", a veces es un simple eufemismo que encierra otro término: "Subvención", o "Subvencionado". Con la que está cayendo, no se puede consentir en la enseñanza recortar el número de profesores de lo público, y mantener intacta las subvenciones que reciben colegios que son religiosos-con profesorado religioso- con enseñanza religiosa- no con clases mixtas- con uniformes preciosos-en barrios exclusivos- etc. etc. etc. Con la que está cayendo, antes de recortar enfermeras hay que poner veto a un porcentaje, muy alto, de médicos (formados y pagados con dinero público) que, después de decir los buenos días en la Seguridad Social) visitan y operan en las sociedades privadas "Sasitas", "Adelitas", etc. etc., mientras otros médicos subordinados suyos se baten el cobre en el sitio que les paga. Esto no se puede consentir. Un funcionario, un sueldo, un buen sueldo si se quiere, pero en su puesto. Con esto ya estaría generado un buen ahorro del que se busca.
Termino, cuántas veces me he preguntado que ¿cómo es posible, en un estado de bienestar como el que todavía estamos disfrutando, que haya transferencias de dinero público a la escuela privada y desgrabaciones fiscales y también desvíos de trabajos y medios a la sanidad privada? Mire usted, un estado que ofrece una sanidad y una enseñanza públicas a todos sus ciudadanos de forma gratuita y con una calidad aceptable, no tiene por qué transferir ni un sólo duro a su "competencia" privada. Hágase eso, sólo eso, y a ver qué pasa. Pero hombre, si es "vox pópuli" la frase "El médico de la Seguridad Social me ha visto por lo privado, y luego me receta por la Seguridad social, y me opera antes por lo privado". Este galimatías lo hemos estado oyendo años y años, y es lo que trae malito al sistema. Y todavía más, esto es muy español: Hay quien va a lo privado para distinguirse o por puro esnobismo, para contarlo. Pues que lo pague.
Buenas noches a todos.
Como os decía anteayer, el pasado día 4 asistimos en el Pº del Prado de Madrid a una, muy multitudinaria, manifestación en defensa de la escuela pública que, se diga lo que se diga, de triunfar las tesis de Esperanza Aguirre, va a quedar empobrecida de medios y por ende diezmada en su calidad, por un lado; y por otro, profesoras/es ya muy rodados van a engrosar las listas del paro. Y ¡ojo!, con los profesores (que son un lujo tenerlos preparados) no creo que se vaya a cometer la ignominia de reciclarlos para otro trabajo como a un peón de la construcción, con todo respeto para este. Es que el profesor tiene dos costes: su esfuerzo personal para conseguir su carrera y su oposición, y, a la sociedad, el coste de escuela y universidad invertidos a tal efecto. Y no nos andemos con zarandajas: yo doy fe de ello, en el Instituto Julio Verne de Leganés, 9 profesores de secundaria van a la puta calle. Y así otros muchos.
Como también doy fe de que en un hospital, también madrileño, en una de sus plantas se prescinde de tres enfermeras a las que con toda seguridad no se sustituirán. Esta planta ¿va a funcionar igual que antes?, pues claro que no, pero a esto se le llama aquí racionalización del gasto público: pero joder, si esas tres enfermeras van a ir al paro y encima no van a cotizar, ¡haga usted un esfuerzo, coño, quédeselas..., pero si la diferencia de costes entre pagarle su nómina y el desempleo es menor que el coste de cualquier fallo humano producido por el recorte.
Pero es que hay más: Lo público se paga todo con dinero público, pero lo privado no se paga todo con dinero privado. El término "concertación", o "concertado", a veces es un simple eufemismo que encierra otro término: "Subvención", o "Subvencionado". Con la que está cayendo, no se puede consentir en la enseñanza recortar el número de profesores de lo público, y mantener intacta las subvenciones que reciben colegios que son religiosos-con profesorado religioso- con enseñanza religiosa- no con clases mixtas- con uniformes preciosos-en barrios exclusivos- etc. etc. etc. Con la que está cayendo, antes de recortar enfermeras hay que poner veto a un porcentaje, muy alto, de médicos (formados y pagados con dinero público) que, después de decir los buenos días en la Seguridad Social) visitan y operan en las sociedades privadas "Sasitas", "Adelitas", etc. etc., mientras otros médicos subordinados suyos se baten el cobre en el sitio que les paga. Esto no se puede consentir. Un funcionario, un sueldo, un buen sueldo si se quiere, pero en su puesto. Con esto ya estaría generado un buen ahorro del que se busca.
Termino, cuántas veces me he preguntado que ¿cómo es posible, en un estado de bienestar como el que todavía estamos disfrutando, que haya transferencias de dinero público a la escuela privada y desgrabaciones fiscales y también desvíos de trabajos y medios a la sanidad privada? Mire usted, un estado que ofrece una sanidad y una enseñanza públicas a todos sus ciudadanos de forma gratuita y con una calidad aceptable, no tiene por qué transferir ni un sólo duro a su "competencia" privada. Hágase eso, sólo eso, y a ver qué pasa. Pero hombre, si es "vox pópuli" la frase "El médico de la Seguridad Social me ha visto por lo privado, y luego me receta por la Seguridad social, y me opera antes por lo privado". Este galimatías lo hemos estado oyendo años y años, y es lo que trae malito al sistema. Y todavía más, esto es muy español: Hay quien va a lo privado para distinguirse o por puro esnobismo, para contarlo. Pues que lo pague.
Buenas noches a todos.