LA HABA: Me dices, Yole, que me percibes algo tristón y melancólico:...

Me dices, Yole, que me percibes algo tristón y melancólico: es verdad, no puede ser de otra manera dado el estado de las cosas. El estado de ánimo de cualquier persona sensible no puede ser otro que la media aritmética de los que le circundan, y lo que a uno le rodea está un pelín decaído. Puedes imaginarte el disgusto que me llevé cuando, después de escribir sobre ello, escuché la noticia de los nuevos 96. OOO parados, como si se parase todo Don Benito, Villanueva, La Haba, Quintana, Castuera y Zalamea juntos. ¿Es que esto no da pavor?. A los tiburones financieros les debe preocupar esta cifra muy poco, o deben pensar (por Stalin) que un parado es realmente una desgracia, pero que cinco millones de parados es un dato estadístico. Pero qué cabrones, cómo se están adueñando del destino de los pueblos. Ya no gobiernan los gobiernos, sino que reciben instrucciones (financieras por supuesto). Me estoy reprimiendo mucho en el Foro, porque ahora realmente lo que me apetece es, olvidando un poco lo "nuestro", arremeter contra toda esta gentuza que nos está haciendo infelices. Sería un poco pretencioso, porque ¿quiénes y cuántos nos leerían?, pero, sin embargo, tendría los efectos paliativos de una oración en la que con todo fervor y recogimiento se pide algo imposible. Dicho esto, y a lo mejor así se incrementa el número de participantes, podríamos escribir sobre la situación económica actual, su origen, sus efectos, su tratamiento y su incierto final; desde un punto de vista casero, resultaría divertido. Y hablando clarito, porque a los "expertos" de este país da asquito oírlos. Un día hablaba un sicólogo del "segmento de ocio", y pude entender que se refería al "recreo" de los colegios; un economista hablaba de incrementos de "doscientos puntos básicos", en vez de "dos por ciento de interés". Deberíamos hablar para entendernos, y no para confundirnos, no nos vaya a pasar como aquel que le preguntaron dónde estaban las casas consistoriales en el pueblo y contesto que "en mi pueblo no hay casas de esas guarras".
En cualquier caso, cada vez que alguien se asoma por aquí con su propio estado de ánimo, aunque sea cabreado, uno se siente mejor.
Buenas noches a todos.