No es por nada pero a mí me salen unos pinchos morunos riquísimos. Viene esto a cuento porque el otro día me encontré con una querida amiga en un comercio jabeño quien, después de un hermoso beso, mespetó: “Prefiero que pongas una receta de cocina a que cuentes un crimen”. Y uno –questá pa entretener y agradar- recoge el guante y lo hace con mucho gusto; además yo soy un cocinilla de siempre y mencantan las cocinas, lugar peligroso donde los haya si en ellas hay mujeres, porque: “Hombres en la cocina, ... (ver texto completo)